Hoy cierro una etapa de 8 años en el Senado de la República. Ocho años de trabajo firme, de diálogo y convicción, con un solo propósito: que Chile funcione mejor y que las personas vivan con más oportunidades y mayor dignidad.
No fueron años fáciles. Enfrentamos momentos complejos como país, pero incluso en los tiempos más difíciles, logramos avanzar, construir acuerdos y sacar adelante iniciativas que hoy son una realidad.
Las etapas se cierran, pero el compromiso sigue intacto. Continuaré trabajando por un mejor país, ahora desde nuevos espacios, con la misma fuerza y la misma vocación de servicio.
Gracias, de corazón, a cada persona que confió, apoyó y caminó junto a nosotros durante este período.